I) CAYENDO… Nos engañaron… (y nos engañamos). Nos vendieron una ilusión (y la compramos); y de a poco, nos venimos dando cuenta. Nos creímos que “ser hombres” era lo mejor, era “libertad”, era mandar, dominar, poseer… Pero no era más que otro modo de controlarnos, de someternos, de convertirnos en vigilantes –y vigilados–, gendarmes y represores de otros hombres (y verdugos de mujeres y otras identidades). Persiguiendo la zanahoria desde tiempos inmemoriales, peleando y luchando contra otros para alcanzarla, no hicimos más que activar esta maquinaria de triturar carne y de hacer billetes. Es hora de despertar... Es hora de desertar. II) MASCULINIDAD(es) En las últimas décadas, el modelo hegemónico de masculinidad viene siendo fuertemente cuestionado –sobre todo en estos últimos años–, y es cada vez más rechazado por un gran número de personas (también, afortunadamente, por los varones más jóvenes). Los feminismos, los movimientos de mujeres, de f...
Desertores del patriarcado es una propuesta colectiva, sostenida por varones que buscamos organizarnos para enfrentar el machismo: el propio, y el que lo sostiene (el instituido en la sociedad). Queremos llevar a la práctica acciones y propuestas concretas, que puedan a su vez ser tomadas, discutidas, encarnadas y multiplicadas por quienes sientan la necesidad de romper la complicidad con la dominación masculina, y el deseo de alzarse contra la tiranía patriarcal.